El día de San Valentín... y el amor

amour El día de San Valentín sirve como un apoyo temporal para el ego humano para resaltar la realidad de que amar al prójimo es un valor importante de la vida. Este entorno de vida es útil para estructurar la conciencia del ego, recordándole que mantener una apertura a los demás es primordial. Sin embargo, el ego debe saber que este valor de la vida subyace a un principio mayor - el principio del Amor. Este principio no es limitante como el amor que experimenta el ego humano, que es parcial y fragmentado: un día ama y al día siguiente pierde ese amor y odia. Se dice que este amor limitado en luz es humano o planetario, porque nace de una polaridad que tiene lugar en él en cuanto sale de su zona de confort, es decir, cuando tiene miedo de vibrar ante un sufrimiento que no podría soportar.

El Amor Real es un principio de energía, y por lo tanto una vibración que no tiene nada que ver con la emocionalidad que puede experimentar un ego que no puede soportar su propia luz. Este Amor no esconde ninguna sub-forma subjetiva o colorido. Este principio no es todavía accesible a la población en general en su forma integral, porque para que haya integración del principio del Amor, el individuo debe primero integrar la totalidad de la energía Inteligente de su mente. Y ya eso no es fácil... Dicho esto, el ego debe fusionarse con la Energía Inteligente de su mente antes de que pueda integrar la totalidad de la energía creadora de su Espíritu Universal. Cuando lo logre, el ego no sólo podrá marcar la diferencia entre el amor humano y el Amor real, sino que también podrá vivir la expresión no difractada de este Amor en su vida diaria.

El individuo tendrá que romper algún día las estructuras involutivas de su psique para acceder al Amor real. Para lograrlo, comenzará a mirarse a sí mismo en su vida cotidiana para ser capaz de revelar todo lo que no es real en él, es decir, todas las aberraciones que lo mantienen en un estado de huida ante la vida.

Obviamente, detrás del amor planetario del ego inconsciente se esconde una realidad obvia, es decir, la impotencia de este ego para ser perfectamente consciente de la vida. De esta impotencia emanan muchos estados de ánimo, como el aburrimiento, el miedo a la soledad, la necesidad de sentirse importante, el miedo al abandono, la culpa, la dependencia emocional, la inseguridad, etc. Estos estados mentales se generaron cuando la conciencia del ego fue dividida o desgarrada, cuando descendió a la Tierra. Estos marcadores del sufrimiento de la conciencia humana fueron entonces implantados en el ego a través de una programación establecida de una vida a la siguiente, para que un día el ego fuera capaz de remediarlo integrando la energía de su sufrimiento primordial. Pero antes de que el ego logre cruzar este desierto psíquico dentro de sí mismo, estos estados mentales siguen siendo el caballo de batalla de las fuerzas descendentes, que los utilizan para mantener al ego fuera de sí mismo. El ego debe saber entonces que necesita temporalmente estas fuerzas oscuras; las necesita para manejar la energía prepersonal que difracta y que no logra integrar en sí mismo.

En este sentido, es fácil ver que el amor humano puede ocultar muchas aberraciones. Por ejemplo, algunos humanos están listos para matar a otro individuo en nombre del amor... ...o, en otro nivel, para denigrar al que dicen amar. Esto demuestra la posición favorable de las fuerzas de la oscuridad sobre el ego, y estas fuerzas tomarán todos los caminos disponibles para venir a engañarlo. Por lo tanto, depende de quien despierte en la conciencia mirar cuáles son las sub-formas que se esconden detrás de su llamado amor. Así, aprenderá a estar realmente presente para percibir qué fuerzas entran en juego en su interior cuando trata con otros.

Por último, el individuo consciente de la vida será capaz de desvelar el colorido del amor humano, ya que habrá estudiado cómo las fuerzas oscuras pueden utilizar la forma del amor para camuflar su juego y permanecer en el poder para dominar la Tierra. Por lo tanto, el individuo debe estar siempre dispuesto a revisar sus parámetros de vida frente al otro, frente al Invisible y frente al Amor. Así, la energía del espíritu estará suficientemente presente en su conciencia para llevarlo hacia una autoridad que le permita redefinir lo que es el Amor según la realidad de la vida, y no según parámetros involutivos.

Sin duda, el estallido de la mentira ligada a la energía del Amor representará un gran desafío para muchos, y esto, mientras su ego no haya identificado cuáles son sus mecanismos de vuelo. Por lo tanto, depende de cada uno redefinir de arriba a abajo lo que antes llamaba "amor" para habitar su conciencia de acuerdo con un nuevo orden creativo de la vida, no sujeto a la mentira o la ilusión. Brevemente, cada uno tendrá que arreglárselas para levantarse y enfrentar sus sufrimientos... para finalmente entrar en el Amor.

En esa nota, ¡Feliz día de San Valentín!

— Sandra Vimont, 2012