Comprender lo oculto detrás del evento

tension Entender lo oculto detrás del evento es saber que siempre hay un rostro oculto detrás de la forma que se presenta al ego. Este rostro está oculto porque el ego no puede apoyarlo psíquicamente. El ser humano está naturalmente aislado de su centro de lectura perceptivo frente a la realidad, y por lo tanto de su luz prepersonal, que le permitiría ver. Así, por ejemplo, el ego a menudo cree erróneamente que los escenarios de conspiración global son parte del lado oculto de la forma. Pero todavía está polarizado y no va lo suficientemente lejos en su lectura de la vida para salir de este engranaje oculto de la forma.

El evento no necesita ser corregido, es perfecto. Es perfecto, porque siempre corresponde a lo que la conciencia del ego necesita para aprender a conocerse a sí misma. Así, la forma cambia y evoluciona de acuerdo a las necesidades de la vida del ego.

El ego ha aprendido a vivir subjetivamente frente a las formas evangélicas; reacciona según sus premisas psíquicas involutivas. Reacciona así psicológicamente frente a la forma; intenta posicionarse de tal manera que asegure la supervivencia de sus mecanismos de escape, sin tratar de entender por qué las situaciones que vive se le presentan de esta manera, para él, para su propia evolución.

Lo oculto de la forma escapa al ego, porque no soporta su realidad. Y para hacer el ejercicio aún más difícil, la forma se hace más y más refinada para no permitir que el ego penetre en su misterio. Cada vez que el ego se hace más refinado, la forma se hace más refinada y matizada también, como un pasaje que se hace cada vez más estrecho. La aparición de las formas mantiene así al ego en la ilusión de una vida que no es suya, pero de la que se cree dueño.

Esto es necesario, sin embargo, porque abrir la psique humana demasiado rápido crearía un daño inmenso, tanto psíquico como físico. Sería demasiada luz, demasiado rápido. Por lo tanto, las estructuras animales mantienen al ego en una sombra calculada, para que el ego no tenga que soportar demasiada luz.

Entender lo oculto detrás del evento es imposible para un ego que vive la ilusión de ser amo de sus pensamientos y de su vida. Este ego es aplastado por la memoria y la carga emocional del alma; por lo tanto, no logra vibrar más allá de cierta psicología de la vida que se le impone. Por otro lado, el ego sensible eventualmente será capaz de ver más allá de la forma. Esto ocurrirá cuando su capacidad de integración esté suficientemente madura, es decir, cuando experimente una saturación de sufrimiento. Entonces logrará desvelar la forma; entonces se dará cuenta de que la forma evento sirvió para iniciarse en sí mismo... tuvo que aprender a entrar en su identidad de conciencia y a establecer una relación equilibrada con los demás.

— Sandra Vimont, 2012