La conciencia supramental

conscience supramentale La conciencia supramental no es una conciencia social, sino una conciencia individual que proviene del vínculo incipiente entre el ego y su espíritu y con su Espíritu Universal. Esta conciencia se produce en el ego humano cuando éste es capaz de revelar todo lo que no es real en su conciencia, es decir, todo lo que pertenece al dominio de las emanaciones difractadas astrales y supermentales.

Por ejemplo, un individuo que está buscando los orígenes de su vida cósmica puede ser fácilmente atrapado por creencias que lo engañarán. Aunque parezcan interesantes, a menudo lograrán apartar su mirada de su interés vital, que es su expansión de conciencia a través del Conocimiento relacionado con las leyes de la vida. En otras palabras, el ego puede ser fácilmente conducido a avenidas de fascinación externa y creer que tiene la clave del Conocimiento.

El individuo que desarrolla una conciencia supramental revela su génesis desafiando lo que desinforma su ego. Esto incluye la impresión de libre albedrío y pensamientos que lo subyugan al aspecto involutivo de su alma. Indudablemente, el ser humano no revelará el origen de su vida sometiéndose a creencias psicológicas o espirituales, sino manejando continuamente los pensamientos que entran en su mente. Esto abrirá gradualmente la puerta a una nueva configuración de su psique, de ahí el establecimiento de una nueva fundación que se convertirá en su conciencia surmental, y eventualmente supramental.

El desarrollo de una conciencia supramental nunca estará ligado al deseo del ego de alcanzar cualquier nivel o vibración; esta conciencia universal emerge cuando el ego tiene la capacidad de denunciar todas las mentiras que se asientan sobre su psique. Así, la creencia de que podemos acceder a la realidad sin mirar nunca los valores que atribuimos a los acontecimientos de nuestra vida cotidiana se convierte en una trampa a superar. Por supuesto, es fácil para el ego contarse historias, porque el acceso al Conocimiento no tiene nada que ver con lo que se ha dicho o hecho en el pasado de la masa humana. Como la conciencia humana está sujeta a muchos mecanismos ocultos al ego, el paso a una conciencia supramental se convierte en un camino sembrado de trampas. Sin embargo, como mínimo, el estudio de sí mismo y la sensibilidad hacia los demás deben estar presentes.

La Inteligencia de la mente no puede iluminar a un ego que no es capaz de soportar su individualidad de conciencia; el Amor del Espíritu Universal no puede penetrar en un ego que no ha integrado el sufrimiento del otro. Por último, podemos decir que un ego que cree, refleja y actualiza los falsos pensamientos que entran en su mente nunca podrá tener una visión clara de lo que es real o no, ya que su mirada estará continuamente polarizada y engañada: su conciencia estará atrapada frente a sí misma y frente a la realidad de quién es el otro. El individuo que comienza a habitar su multidimensionalidad de conciencia tendrá por lo tanto que estar siempre al acecho para no quedar atrapado por sus pensamientos; siempre tendrá que estar listo para averiguar si lo que viene hacia él es real o falso. Lo logrará con el tiempo, a medida que su sensibilidad crezca y su vibración intrínseca se defina. Es entonces cuando la semilla de la conciencia supramental puede emerger en él.

— Sandra Vimont, 2013