Fenómenos suprasensibles

suprasensible En el curso de su vida planetaria, ciertos individuos serán llamados a experimentar varios fenómenos suprasensibles. Esto puede incluir visiones astrales así como síntomas físicos o psíquicos. Son una trampa para el ego ingenuo que necesita creer, porque en este contexto, se produce una toma de conciencia del ego por parte de las entidades, manteniendo así al individuo dentro de una conciencia involutiva. Explícitamente, por lo tanto, los fenómenos suprasensibles no son experiencias que deba buscar el individuo, aunque traigan al ego una aparente sensación de plenitud.

Los fenómenos suprasensibles se caracterizan por el acceso a formas que son altamente probables de hacer vibrar un ego con su brillo. Estas formas, a menudo de naturaleza espiritual o religiosa (apariencias variadas, sentimientos eufóricos o de amor intenso, energías fuertes, etc.), tienen así un poder magnético sobre el ego inconsciente, de ahí el desarrollo de una fascinación en el ego, y por lo tanto la espiritualización de su conciencia. Esta espiritualización es parte de la mentira cósmica sobre la conciencia del individuo, porque lo somete a vivir dentro de formas que lo mantienen bajo la autoridad de entidades. Traídas de otra manera, las entidades se encuentran a horcajadas en la conciencia del individuo inconsciente de la naturaleza insidiosa de los planos astral y surmental, mientras mantienen un vínculo kármico con ellos.

Independientemente del carácter del fenómeno suprasensible, es adecuado que el individuo que lo experimente sea consciente de que puede ser probado, es decir, si todavía necesita creer. De lo contrario, el individuo tiene interés en no caer en la creencia de la forma que percibe. Dicho esto, el individuo tiene interés en estudiar la forma para entender su experiencia y ver si le lleva a subordinar su conciencia a una autoridad distinta de la suya a través de la creencia. Así, el hecho de mirarse a sí mismo le permitirá evitar atribuir valores que no son reales a las experiencias que ha vivido.

Por último, la eliminación de la necesidad de creer permitirá al individuo ver a través de las trampas que suelen crear los fenómenos supersensibles. Como ya no creerá los pensamientos que entran en su mente, se producirá una ruptura de los vínculos kármicos con las entidades que se sentaron en su conciencia. Su ego irá entonces más allá de los límites de los mundos involutivos de su conciencia, para finalmente encontrar su vínculo con los circuitos universales. Su mente se transformará; ya no necesitará huir de la realidad porque habrá integrado su vibración. Entonces será capaz de vivir diferentes fenómenos suprasensibles con un Conocimiento real que no lo subyugará a algo que parece más grande que él mismo.

— Sandra Vimont, 2014