La sensibilidad del ser conciente

sensibilité La sensibilidad del ser consciente no tiene parangón. Cuando se le intimida en su sensibilidad, experimenta una tensión psíquica. Esta tensión, que va acompañada de una poderosa energía prepersonal, le obliga a ir a los diferentes planos de la conciencia humana para entender lo que está sucediendo. A diferencia de las personas que viven sus vidas en la subjetividad de su personalidad, el individuo consciente no puede reaccionar psicológicamente para lidiar con la energía que entra en él. De hecho, cuanto mayor es su conciencia, más energía prepersonal entra en él para permitirle buscar más información sobre lo que está sucediendo. Esto no es trivial de experimentar, porque a pesar de sus crecientes habilidades clarividentes, el ser consciente debe ser capaz de apoyar lo que sabe y también integrar estas energías en su cuerpo físico. La integración de las energías pre-personales en un cuerpo físico es muy difícil, porque hace que su sistema nervioso sea cada vez más sensible a su entorno.

Otra dificultad que debe atravesar el ser consciente cuando experimenta oposiciones es que debe lograr expresar la realidad de lo que está experimentando para tratar de resolver la situación, pero sin herir a la otra persona. Esto es difícil, porque sus posibilidades de manifestación son limitadas. Sabe lo que está mal, pero no puede hablar de manera que cree tensión en el otro, porque al hacerlo, se corta a sí mismo de la realidad de lo que el otro está experimentando. La armonía sólo puede existir cuando cada conciencia es realmente tenida en cuenta. También sabe que si no habla, seguirá siendo víctima de una tensión insoportable, ya que seguirá teniendo que absorber grandes energías en su vehículo material. Debe lograr caminar en la fina línea del respeto a sí mismo y a los demás para no quedar atrapado por las fuerzas descendientes, que esperan que dé un paso en falso para engañarle. Actuando con prudencia y discernimiento, podrá realmente aprovechar la oposición que se le presente, ya que su conciencia no se verá limitada en su expansión por las falsas formas.

Por último, el individuo consciente también debe ser capaz de soportar el hecho de que lo que dice no será necesariamente entendido o integrado por el otro. En otras palabras, lo que dirá no resolverá necesariamente la situación. Por lo tanto, debe conocer bien sus límites y saber cuándo debe retirarse por un tiempo para proteger la integridad de sus cuerpos.

— Sandra Vimont, 13 Augusto 2017