La comprensión de la inteligencia de la mente y el amor del Espíritu Universal en el ego

contact intérieur La inteligencia de la mente debe ser integrada por el ego en evolución; esto es lo que llamamos la fusión del ego con la mente. Siendo así, el ego debe darse cuenta de que el espíritu es un dictador, debido a la naturaleza de su inteligencia, que es fría. El posicionamiento surmental de la mente hace que tenga una visión parcial, o no absoluta, de la vida. El ego que integra la energía de su mente puede, por lo tanto, volverse muy astuto, temerario o incluso dominante, para proteger los defectos restantes de su estructura psíquica y también para no entrar en sus sufrimientos intrínsecos - lo que también llamamos la lágrima fundamental que su Espíritu Universal ha sufrido durante su descenso al plano surmental. Todo esto el ego puede hacer en nombre de la Inteligencia del espíritu dentro de él.

Un día, este ego tendrá que integrar sus sufrimientos originales, y por lo tanto la energía de su Espíritu Universal. Cuando este último toma el control, observa los excesos de la mente en su ego y cambia su posición vibratoria. Esto sucede cuando el ego integra el principio del Amor desde el plano supremo. En ese momento, siempre hay amor en la inteligencia del ego.

Por ejemplo, un ego que busca entender algo debe siempre observar la relación entre su necesidad de entender y el bienestar del otro al que le hace preguntas. O bien, un ego que busca convencer a otra persona debe lograr entrar en los cuerpos sutiles de esta última para poder comprender su posición y sensibilidad, en lugar de tratar de imponer su Inteligencia o la parte de la realidad que ha integrado en el otro. Estar enamorado es saber siempre que la otra persona tiene una parte de la realidad de lo que no vemos. Un ego que cree tener razón sobre el otro ya está muy mal posicionado en la energía; esto indica una falta de desarrollo de sus cuerpos sutiles y pone de relieve la realidad de que hay un dominio de los planos Invisibles en su psique. El espíritu de uno no puede dominar el ego de otra persona; esto va más allá de las leyes universales de la vida. Cada uno es diferente y nadie tiene que imponer su realidad a otro; es mucho más sabio tratar de entender la realidad del otro para crecer juntos en conciencia. Tratar de hacer evolucionar a los demás es otro error común de un ego que carece de Amor real: el ego se coloca entonces en una posición de dominación o poder. Al hacerlo, cristaliza sus propias formas y sus ilusiones, lo que le impide ponerse en una situación de vulnerabilidad psíquica frente a sí mismo y frente al otro. Así se asegura psicológicamente en lugar de arriesgarse a entrar en una posición completamente nueva que lo expondría a su propia realidad, a su propio sufrimiento no integrado.

En conclusión, es importante que el ego sepa siempre dónde se encuentra en su inteligencia mental, pero sobre todo, dónde se encuentra en relación con su amor por el otro. De lo contrario, habrá difracción, pérdida de energía y karmas.

— Sandra Vimont, 20 Junio 2019