Los extraterrestres como soporte de la mentira cósmica

contact intérieur Vamos a empezar definiendo lo que son los extraterrestres: representan la suma de varias razas de seres que no provienen del planeta Tierra y que habitan en el plano surmental. Estas razas de seres vivos tienen el principio de Inteligencia en su conciencia, pero no vibran a la realidad del principio de Amor. Tienen acceso a muchas tecnologías relacionadas con las leyes de la luz y también tienen la capacidad de crear y superponer líneas de tiempo. Algunas razas extraterrestres no utilizan regularmente todas sus capacidades, las cuales son entonces manejadas con prudencia por las altas autoridades de su grupo.

Entre las razas supermentales están las que son estéticamente hermosas y que trabajan para elevar la tasa de vibración de la raza humana. Sin embargo, estas razas difractan el Amor sometiéndose a seres luminosos que consideran más grandes que ellos. Un ser humano que está vinculado psíquicamente a estos seres sobrenaturales tenderá, por lo tanto, a vibrar a una forma de espiritualidad que lo colocará en un estado de pequeñez ante la grandeza del cosmos. Entonces se limitará en su conciencia, porque no tendrá acceso a la realidad de lo que es el Amor unitario del plano suprimido. Este posicionamiento se convierte así en una limitación luciferina para el ego, porque impide que su conciencia sea absoluta. Su consciencia se vuelve astralmente coloreada también, porque ocurre una densificación de las energías difractadas. Cabe señalar que si el ego humano trabaja en colaboración con estos seres o espíritus sobrenaturales sin someterse a ellos, sin creerles ni adorarles, su vínculo no se convertirá necesariamente en una limitación involutiva que forme parte del velo de las mentiras cósmicas. La mentira cósmica es lo que impide al ego ser totalmente real y absoluto; es lo que retiene su luz difractada hasta que pueda un día integrarla en sus cuerpos inferiores y convertirse en unitario en la conciencia.

Las otras razas supermentales, cuyos cuerpos no son muy bonitos, difractan el principio del Amor de tal manera que interpretan el Amor como algo que les pertenece. Esta interpretación del Amor les hace ser muy narcisistas y orgullosos, considerando su existencia más importante que la de los demás; por lo tanto se dan el derecho de dominar y vampirizar. Vampirizar es alimentarse de la energía de otros para vivir o sobrevivir. Dado que sostienen el principio de la Inteligencia, estos extraterrestres también son muy astutos en el arte de la manipulación. Un ser humano que está vinculado a estos seres en el plano surmental de la conciencia tenderá a vibrar a su narcisismo o manipulación, no por elección sino por imposición psíquica. En otras palabras, los pensamientos que el ego recibirá de su mente estarán a veces o a menudo acompañados de pensamientos que le hacen sentir que tiene prioridad sobre los demás, lo que puede llevarlo a vampirizar a sus semejantes para alimentar a estos seres sombríos en el plano surmental. El ego en cuestión tendrá así un día que superar la limitación satánica que sufre en su psique: debe tomar conciencia de la imposición o superposición que sufre y rechazarla, sin salpicar nunca a sus semejantes en el camino. Esto es difícil, especialmente si el ego tiene la impresión de que es él quien está pensando. En ese caso, piensa que los pensamientos que entran en su canal mental provienen todos de su propia mente, en lugar de ver que también pueden venir de los extraterrestres. Entonces tiene el reflejo de creer en sus pensamientos corruptos y actualizarlos a través de palabras y acciones desviadas. El individuo debe inevitablemente aprender a ordenar sus pensamientos para rechazar aquellos que no corresponden a su verdadera identidad cósmica o solar. Un pensamiento es Inteligente si es totalmente objetivo, es decir, si proviene de la mente del ego, pero sólo puede llegar a ser absolutamente creativo si también vibra al principio del Amor, lo que significa que realmente tiene en cuenta el bienestar del otro, que siempre se manifiesta con respeto y compasión.

Para no polarizar el fenómeno de la imposición extraterrestre en la psique humana, también es necesario mirar el fenómeno desde otro ángulo. Un ego que no logra integrar la totalidad de su luz supramental en sus diferentes cuerpos, es decir, apoyar la energía del principio del Amor en su interior, necesariamente necesita ser interferido o superpuesto psíquicamente por seres extraterrestres. Como los extraterrestres se alimentan del principio del Amor difractado, sirven, por así decirlo, para proteger al ego de la sobrecarga de su propia luz que no es capaz de asimilar. El efecto secundario de esta realidad es una subjetividad coloreada en la Inteligencia del ego, que le impide saber realmente quién es el otro, impidiéndole así conocerse a sí mismo como una Unidad de conciencia con el otro.

En conclusión, sin los seres extraterrestres del plano surmental que absorben la energía suprimida difractada, muchos humanos experimentarían una sobrecarga de energía en su sistema nervioso y entrarían en un estado de locura. Necesariamente, los extraterrestres que forman parte de la psique humana apoyan lo que llamamos la mentira cósmica a la que está sometido el ego humano, pero esta mentira es indispensable temporalmente, hasta que el individuo logre soportar lo que es en todos los planos de su conciencia multidimensional.

— Sandra Vimont, 25 Julio 2019