El desarrollo de la autonomía de la identidad en el ego

autonomie identitaire El desarrollo de la autonomía de la identidad se produce en el ego cuando éste ya no necesita creer o no creer, sino que vive su vida basándose en el conocimiento interno. En esta etapa de la evolución, ya no necesita ser validado o invalidado por otros, porque es su propio centro de identidad. No domina y no necesita convencer, porque sabe que su conocimiento no debe convertirse en la creencia del otro.

La inseguridad que está naturalmente presente en el ego es lo que lo lleva a necesitar apoyo o salvavidas. Estos apoyos están marcados por la necesidad de creer en la información para poder posicionarse frente a uno mismo y frente a la vida. Desafortunadamente, este posicionamiento es falso o falso, porque no se basa en la realidad de la vida sino en la necesidad de llenar un vacío psíquico. Este vacío se manifiesta por la falta de definición, es decir, por la falta de contacto con la realidad de la mente, y por la dificultad del ego para desarrollar su cuerpo mental superior. Este ego es inseguro porque su único soporte para entender la vida es su mente inferior, que tiende a clasificar la información en un soporte de dualidad, es decir, que la información siempre es verdadera o falsa.

El ego debe lograr usar su mente inferior como lo haría con un diccionario, es decir, llenarla con información que pueda ser usada para transmitir una vibración en el plano de la mente superior, o surmental. Además, la mente inferior debe ser utilizada para tener una vida funcional en el día a día, tanto para hacer una lista de la compra como para el software de aprendizaje. La mente inferior es la base de su estructura psíquica sobre la que debe construirse para desarrollar un día su mente superior. Si no es capaz de desarrollar su mente superior, su inseguridad le llevará a cristalizar información como creencia en su mente inferior, en lugar de llegar a conocer por vibración, por sí mismo.

Un ego que necesita confiar en la creencia tenderá a idolatrar a las personas que considera creíbles, y fácilmente se hará dependiente de ellas para tomar una posición sobre la vida. En otras ocasiones, se basará en creencias sociales o modas para definir sus acciones. Entonces abre la puerta a las peleas de gallos sobre lo que es verdadero y lo que es falso, porque no se escucha a sí mismo y lo que es real en él. Sólo está en la comparación de datos y estadísticas contradictorias, y en la búsqueda del equilibrio en este mundo de contradicciones. Está aislado de su mente, y por lo tanto fundamentalmente de sí mismo. No escucha a su cuerpo ni a su espiritu.

La falta de definición de este ego lo circunscribe como un niño frente a la vida. Necesita ser apoyado porque está psíquicamente incompleto. Le gustaría que la psique de otra persona lo hiciera sentir bien, pero nunca logra ser realmente bueno, porque le falta una parte de sí mismo.

Cada uno tiene su tiempo de evolución y es inútil sentirse culpable por su posicionamiento frente a la vida y el desarrollo de sus cuerpos. Lo importante es conocerse y reconocerse, es decir, tomar conciencia de sí mismo, para que un día podamos emprender el vuelo hacia esa autonomía de identidad que buscamos.

— Sandra Vimont, 5 Abril 2020