La mujer es para el alma lo que el hombre es para el espíritu

harmonie couple
Buen dia Sandra,

Me gustaría hacerte la pregunta del hombre y la mujer. Hace unos años, pude sacar un escrito titulado "el hombre-mujer". Desde entonces he sufrido muchos cambios, a veces muy rápidos, en lo que soy por mí misma, sola y con el hombre que elijo. Siento que hay algo que entiendo pero que no puedo vivir. Así que me viene una pregunta: he oído en un extracto de sus conferencias "el alma es el espejo del espíritu así como la mujer es el espejo (o medida) para el hombre", ¿puede explicarlo? ¿Cómo puede la mujer tomar su lugar por sí misma, sola, y vivir en armonía en su pareja?

Gracias Sandra,

Claire (Francia)



Buen dia Claire,

Gracias por sus excelentes preguntas. Las mujeres representan el yin o aspecto femenino en los humanos, así como los hombres representan su yang o aspecto masculino. Al mismo tiempo, el alma es el aspecto yin de la manifestación humana y está relacionada con la internalización, el descanso, la forma y el Sol central. El espíritu es su aspecto yang que está relacionado con la exteriorización, la acción, el movimiento y el Sol.

Para evolucionar, la mente necesita tener una medida de sí misma en la forma. Esta medida la obtiene a través del alma que refleja continuamente nuevas formas que corresponden a lo que es vibratorio. El alma es, por lo tanto, el espejo del espíritu en términos de evolución, ya que siempre crea formas que permiten al espíritu tener una imagen clara de quién es.

El hombre está muy influenciado por la realidad yang de su espíritu, por el movimiento y por la exteriorización. La mujer está más cerca de la realidad yin de su alma, memoria e introspección. Siendo así, el verdadero bienestar de la mujer se convierte naturalmente en una medida de la capacidad del hombre para no dominarla. Por lo tanto, esta medida refleja la capacidad del hombre de no ser dominado por el Invisible (el Invisible tratando de dominar al hombre para que pueda dominar a la mujer).

Para ocupar su lugar, la mujer debe lograr integrar el principio de la Inteligencia, que le permite entrar en concordancia vibratoria con la energía de su mente. Esta integración le da la fuerza para desafiar las travesuras de lo Invisible en su psique. Luego, al integrar el principio del Amor, logra no sólo estar en equilibrio con ella misma, sino también con el otro que es parte de lo que ella es en el nivel universal de su conciencia.

Dicho esto, para que la mujer viva en armonía con el hombre, éste debe también haber integrado el principio del Amor o haber desarrollado un gran sentido de respeto por los demás. De lo contrario, a pesar de todas las integraciones que la mujer habría hecho, se vería continuamente confrontada con los defectos psíquicos de su cónyuge. En este contexto, aunque hiciera un buen manejo de su psique, estaría continuamente bajo tensión por lo que su compañero no podría ver en sí mismo. El bienestar de esta mujer se convierte así en una medida para el hombre...

Con gusto !

— Sandra Vimont, 4 octubre 2017