La dominación, la mujer y la sexualidad

amour
Saludos Sandra,

Yo soy de la misma opinión, la mujer debe ir más allá en la conciencia, lo que me recuerda que algunas enseñanzas dicen que la mujer siempre necesitará un maestro para su evolución, parece que el maestro es un hombre, ¿va en esa dirección, que ella debe necesariamente depender de un maestro (masculino o femenino) y que inevitablemente, no logrará por sí sola alcanzar su iluminación? (Lo que sería lo mismo que decir que la iluminación sólo es posible durante una encarnación masculina).

(...) La sexualidad es obviamente el punto central de la energía, por lo que es complejo integrar la sexualidad y la conciencia en el nivel de la realidad en el que la sociedad dona cuando quieres dirigirte a todos al mismo tiempo. Personalmente, considero que la sexualidad es el medio para espiritualizar el cuerpo físico, la materia. Vamos a recorrer un largo camino para traer un profundo entendimiento al mundo sobre la sexualidad. Es bastante oscuro ver, encontrar lo desconocido en la vida cotidiana, cuando una persona quiere hacer luz de ello y reflejar esta luz que viene de dentro, implica necesariamente un enfoque artístico muy íntimo para proyectar esta visión en el mundo, para encontrar la manera de lograrlo en su totalidad.

Cada forma de arte es un talento, una habilidad, una destreza, un saber hacer, una manera sabia de transmitir la visión personal de una manera perfecta y perfectamente pensada, una facultad adquirida a través de la práctica, a través de la experiencia. Somos todos y cada uno de nosotros un artista en ciernes que busca dominar su propio trabajo, al final es todo por diversión.

Eric (Québec)



Buen dia Eric,

La mujer debe integrar los siete alephs que caracterizan su conciencia, así como el hombre también debe lograrlo. La mujer ya no necesitará amos mientras se niegue a someterse a cualquier cosa que perciba como más grande o más fuerte que ella misma. Por su parte, el hombre ya no será dominado por el Invisible cuando entre de lleno en los éteres universales de la mujer. La mujer y el hombre lograrán superar sus mecanismos involutivos cuando ya no sean los títeres del Invisible que quiere hacerles creer que tienen libre albedrío de su ego. Las enseñanzas que dicen que la mujer siempre necesitará un maestro sirven para llevar a la mujer a sufrir el dominio del hombre sobre ella, para posteriormente permitirle entrar en una ira que definirá su identidad como una conciencia inteligente en la Tierra. Su definición de la conciencia será parte de su capacidad para denunciar todo lo que trate de definirla en lugar de vibrar con ella en un respeto absoluto de su realidad. Durante la integración del tercer principio (el principio del Amor), la mujer y el hombre se encontrarán y se sentarán en la misma mesa, ya que cada uno habrá integrado la totalidad de los sufrimientos encarnados del otro. Ya no habrá más maestros, sino que se establecerá una unión entre el hombre y la mujer en el nivel supramental.

Cuando la sexualidad se entienda realmente, no habrá más juegos del ego o dominación sobre el hombre y la mujer. La energía de la Tierra (yin) y del Cielo (yang) se reunirá en estos dos seres que utilizarán la energía prepersonal que les penetrará para permitirles entrar en las esferas que definen su génesis y su futuro cósmico. Esto implicará que la energía orgásmica del hombre y la mujer dejará de reducirse a la expresión de la energía sexual en sus primeros chakras; se convertirá en la fuerza magnética que permitirá a la pareja construir y sostener los reinos y mundos que resultarán de su radiación universal. Esta experiencia requiere que el hombre y la mujer no pierdan - o difracten - la energía cósmica que entra en ellos. Finalmente, su capacidad de absorber la totalidad de su energía prepersonal les permitirá vivir, expresar y ser conscientes de su unidad de conciencia integral o absoluta.

Con gusto,

— Sandra Vimont, 5 octubre 2017