El hombre, la mujere y encarnación

homme ou femme
Buen dia,

Terminé de leer tu libro (para ser releído una y otra vez...) Mucha información para integrar.

Hay una pregunta (entre otras) que me gustaría hacerle.

Después de la separación de la unidad de la vida en el Hombre y la Mujer, el ser comienza una larga serie de encarnaciones en cuerpos de diferentes sexos.

¿Qué sucede cuando el mismo ser (espíritu + alma) se encarna en un cuerpo masculino y luego en un cuerpo femenino y viceversa?

¿Se convierte el humano en Mujer cuando encarna en un cuerpo femenino y en Hombre cuando encarna en un cuerpo masculino o si siempre mantiene su naturaleza profunda (Hombre o Mujer) a pesar del sexo del cuerpo que habita?

Y si queda una Mujer en un cuerpo masculino y el opuesto, ¿cuál es el significado de la encarnación en un cuerpo del sexo opuesto?

Gracias de antemano,
Le deseo un muy buen día,

Oxana (France)



Buen dia Oxana,

La respuesta a sus preguntas es simple y compleja. La lógica humana no puede acceder a la realidad de la respuesta, pero la vibración prepersonal en el ego da acceso a ella. Permítame resumirle la situación.

En el nivel supramental (o universal), lo masculino está siempre fundamentalmente unido a lo femenino en las diferentes Parejas Cósmicas que forman parte de este plano de conciencia. Un día, la energía de varias Parejas Cósmicas se difractó, de ahí el surgimiento de la energía del hombre y la mujer en el plano supramental (la separación del yin y el yang). En la religión cristiana, este fenómeno se considera el comienzo de la "caída de Lucifer". Para cada Pareja Cósmica difractada, nos encontramos por lo tanto con un espíritu masculino y uno femenino en el plano surmental.

En un multiverso dado, cada ser tiene una posición que depende del observador. Si miramos desde un primer punto de vista, el individuo puede estar en una posición de encarnación masculina (círculo en la parte inferior de la flor de la vida), y desde un segundo punto de vista, puede estar en una posición de encarnación femenina (en la parte superior de la flor de la vida). Dicho esto, una tercera mirada nos permitiría ver que no es un ser humano encarnado, sino un espíritu... y así sucesivamente. Los cuerpos distintos del hombre y de la mujer dependen, pues, del punto de vista del observador sobre la forma (en otras palabras, en qué universo se encuentra el observador). Si el observador se situara en el plano supramental, llegaría a la conclusión de que todo el mundo es hombre y mujer al mismo tiempo... pero también todo el mundo es espíritu, alma, Espíritu Universal, Alma Universal, etc. Cada una de estas realidades están en un universo diferente y crean el aspecto multidimensional del ser humano integral.

Para tomar conciencia de la realidad fractal y permeable de los universos y el multiverso, uno debe haber entrado en la realidad de los orígenes de su vida.

Por último, desde el punto de vista del ego que habita en una línea temporal determinada, la mente de uno es siempre femenina o masculina. Por lo tanto, siempre es o bien hombre o bien mujer, de una encarnación a otra. Ciertamente, puede suceder que un espíritu masculino integre un cuerpo femenino o lo contrario. Esto sucede para que el ego logre definirse más allá de la forma material percibida.

Con gusto,

— Sandra Vimont, 18 octubre 2017