La Luna y las energías lunares

archange

Hola Sandra, ¿cómo estás?

Tengo una pregunta sobre la luna, he notado que soy extremadamente sensible a las energías de esta astro, por ejemplo, en luna nueva/llena siento claramente que voy en todas las direcciones (tristeza, ira, crisis, etc.) y siempre está relacionado con el significado de sus efectos, si es un alivio entonces me siento aliviado, en crisis profunda estaría en crisis profunda, etc. Es por la sensación de que se mueve mucho dentro de mí que me doy cuenta de que siempre son sistemáticamente los días de luna N/P y sus efectos asociados. El problema es que escucho que la luna sería una astro artificial, ¿es realmente el caso? Y es bueno ser tan sensible a las energías, porque para este mes de noviembre "energéticamente poderoso" es realmente que, lo siento claramente, sufro especialmente sin entender nada de ello y me irrita porque sucede sin que yo sea consciente de lo que está sucediendo concretamente. ¡Buenos días y gracias de antemano por su respuesta!

Ariot (Francia)


Hola, Ariot,

Estoy bien, gracias. Aquí está la respuesta a tu pregunta.

Cuanto más preparados estén los cuerpos sutiles de los egos para integrar sus energías prepersonales, más probable es que reaccionen a las energías lunares.

Al igual que los planetas del sistema solar, la Luna tiene un efecto en la psique humana dependiendo de sus movimientos e interacciones con otros astros. Sus movimientos están programados y regulados de acuerdo a las diferentes necesidades de la vida cósmica.

En este caso, vemos que los períodos de Luna Nueva y Luna Llena tienen un impacto significativo en muchas personas en la Tierra (al igual que la Luna también tiene un efecto en el ciclo de mareas). Para entender el fenómeno, es fundamental entender la interacción oculta entre el Sol y la Luna. La Luna es un yin o componente femenino en relación con el Sol, y el Sol es masculino o yang en relación con la Luna. El Sol es la estrella que irradia su conciencia universal, y la Luna es el astro que refleja esta luz solar para dar a cualquier conciencia una medida de quién es según su materia de memoria.

Durante una Luna Llena, la luz del Sol se refleja en la Luna para crear un reflejo luminoso circular, tal como se refleja en el chakra sagrado (segundo chakra) del ser humano. Esta luz reflejada revela al ego muchos de sus recuerdos planetarios, y posteriormente solares, que rigen su pasado encarnado o preencarnado. Estos recuerdos, que están alojados en muchos de sus cuerpos, se revelan para su integración. Esto significa que la persona debe utilizar las energías solares reflejadas por la Luna para purificar cualquier forma de memoria relacionada con la difracción de sus energías prepersonales - difracción que tuvo lugar en el pasado cercano o lejano. El objetivo del ego en este proceso es elevar gradualmente la propia conciencia al plano supramental y recuperar el estado de unidad cósmica. Esta explicación expone la realidad de que todo el mundo debe aprender a utilizar la energía lunar para entrar en la iniciación solar que caracteriza la evolución de su conciencia. Cabe señalar que el plano supramental, vinculado al Sol, es el plano que precede a cualquier forma de difracción o pérdida de energía.

La Luna Nueva corresponde al momento en que la Luna está entre la Tierra y el Sol. Aquí, el terrícola no ve la luz solar visible en la Luna, y sus cuerpos sutiles no son solicitados por la energía solar reflejada en la Luna. Por lo tanto, su conciencia experimenta un período de descanso, sin ningún trabajo de recuperación de energía prepersonal que hacer. Es un buen momento para empezar nuevos proyectos. Sin embargo, cabe señalar que la falta de luz reflejada en la Tierra por la Luna también puede favorecer a las entidades que se alimentan de las energías difractadas de los humanos.

En cualquier caso, se hace importante aprender a vivir el surgimiento del memorable bagaje que "sale a la superficie" como una oportunidad para comprender mejor el propio camino, o el paso hacia una conciencia cada vez más expansiva. Por ejemplo, una persona que vive con melancolía debe saber que la ruptura original de su conciencia en el plano supramental - y que causó que su conciencia cayera al plano surmental - generó este sentimiento que hoy en día debe ser sentido nuevamente para liberarse de él. Por lo tanto, es inútil culpar a los demás o a lo evental, porque al hacerlo, su ego sólo se hunde en los mecanismos psicológicos que retrasan la integración de su conciencia prepersonal y multidimensional. Otro ejemplo: una persona que vive con impaciencia debe aprender a seguir el tiempo de su espiritu y también el de otras personas para poder elevar su conciencia más allá de los mecanismos psicológicos que le dan la impresión de tener libre albedrío (y, por consiguiente, la ilusión de estar perdiendo el tiempo). Un último ejemplo: una persona que vive de la ira debe saber que ésta debe utilizarse siempre para definir su identidad y sus fronteras psíquicas frente a las intrusiones más o menos ocultas de entidades, pero también para evitar que sea parasitada. La ira nunca debe ocultar el odio contra los demás, ni basarse en creencias, sino que debe apoyar un movimiento de solidaridad con los demás para que nunca alimente a las fuerzas descendientes. La ira verdaderamente inteligente es aquella que se manifiesta con amor y comprensión hacia sus semejantes, respetando su propia definición de conciencia.

En resumen, es importante no someterse psicológicamente a las energías lunares, sino dejarlas pasar por nuestra psique con una mirada lúcida para entender cómo son parte de la historia de nuestra encarnación y la evolución de nuestra conciencia.

En conclusión, la Luna es un satélite natural de la Tierra que forma parte del archivo de la memoria de la conciencia humana. Las influencias fluctuantes de este satélite permiten al ego acercarse cada vez más a una definición cada vez más precisa de sí mismo si logra integrar sus energías sin colorear o difractar sus premisas. Entonces habrá comprendido que todos los pensamientos vienen de otra parte que de su propio ego y que su trabajo es el de un "administrador psíquico" que ordena lo que es real o no de acuerdo con sus sentimientos internos y su apertura a los demás. Se abrirá entonces a establecer un contacto telepático con sus energías prepersonales (su Espíritu, su Espíritu Universal...) para extraer de ellas las respuestas vinculadas a los orígenes de su vida cósmica.

Con gusto

Sandra Vimont, 24 de noviembre de 2018