Ira

archange

Hola,

Es chocante y molesto saber que no tenemos control sobre nuestras vidas. Es impactante pensar en los millones de personas que sufren en la Tierra. ¿Tenían los espíritus el consentimiento de las jerarquías superiores para proceder de esta manera a explorar la materia? ¿A qué nivel estamos involucrados para participar en este experimento?

Roger (Quebec)


Hola, Roger,

Cuando te sorprende saber que no tienes control sobre tu vida, es tu espíritu el que te envía esta cólera para que pueda descender más dentro de tu ego (y así encarnarse más).

Cuando ves a la gente sufriendo y te choca, es porque hay una discrepancia entre la visión de la vida que te presenta el Espíritu Universal en ti y lo que percibes en el mundo.

Si eres consciente de esto y no reflejas los pensamientos que surgen en ti durante estos enfados, sino que entras en comunicación (o confrontación) con tu Espíritu o con tu Espíritu Universal, esto hace que tu energía universal te habite cada vez más... y por lo tanto difractas cada vez menos tu energía prepersonal. Por consiguiente, habitan cada vez más en su luz.

Su luz prepersonal, que es parte de los planos superiores de la conciencia humana, puede por lo tanto descender a su materia para experimentarla más. Los seres que componen estas jerarquías quieren ver a través de sus ojos, oír con sus oídos, sentir en sus diferentes cuerpos... Tu cuerpo físico se convierte en el suyo; tu cuerpo se convierte en el vehículo que incorpora e integra la multidimensionalidad de todos los niveles de conciencia que caracterizan tu luz al descender a la materia.

Cuanto más las jerarquías superiores de la luz integran la materia, más entienden lo que el ego individualizado está experimentando, y más se ven obligados a ajustar el tiro para hacer soportable la experiencia planetaria. Además, el ego debe exigir absolutamente que se haga este ajuste (pero ahora sabemos que son el espíritu y el Espíritu Universal los que lo exigen, al pasar a través de la realidad del ego que envía su energía de vuelta a sus respectivos planos, trayendo así más luz a la Tierra).

Apoyo con ustedes la realidad de que el sufrimiento pone de relieve la importante brecha entre la vida de las altas jerarquías universales y la vida tal como se vive en la Tierra. El sufrimiento sigue viviéndose para que la expansión de la conciencia sea continua. El ego debe ser capaz no sólo de encontrarse con su espíritu, sino también con su Espíritu Universal, y también de integrar la energía de la Fuente dentro de él. El sufrimiento es una prueba de la difracción que tuvo lugar cuando la luz descendió a la materia. Para recuperar e integrar estas energías que una vez se perdieron, este sufrimiento debe ser experimentado de nuevo por el ego. Esto permite al individuo recuperar su energía pre-personal, es decir, entrar en la multidimensionalidad de su conciencia en la Tierra. Lo que está arriba va abajo, y la conciencia del ego se vuelve igual a todos los planos de conciencia que lo componen.

Cuando el ego ha integrado la totalidad de sus energías prepersonales, su conciencia se vuelve no sólo inmortal, sino eterna. Es entonces el espíritu, el Espíritu Universal, y también la Fuente dentro de él.

¿La implicación del ego? Es para integrar todas sus energías prepersonales. ¿Cómo se hace esto? Saber que el pensamiento y la energía que lo compone siempre viene de otra parte que de su ego.

Con gusto

— Sandra Vimont, 25 de diciembre de 2018