Neutralidad emocional

archange

Hola Sandra,

En esta temporada de vacaciones, se nos solicita por todas partes, tanto por costumbre, como por el memorial de la familia extendida, que estoy en el proceso de integración . Hoy me han enviado el programa "Le temps d'une paix" (El tiempo de una paz), edición de vacaciones, y me ha traído muchos recuerdos que describo como ancestrales, porque aunque no he vivido directamente estas vacaciones, están profundamente arraigadas en mí y me mueven al punto. Mientras escucho, experimento la integración de estos recuerdos de la familia extendida.

Me dicen que me estoy integrando para el grupo familiar al que pertenezco... Durante la integración, muchas emociones surgen y se agitan dentro de mí y se me dice que debo lograr la neutralidad emocional, pero es difícil aunque establezca un equilibrio de poder... ¿Tiene algún truco para facilitar la neutralidad... Me dicen que necesito escuchar este tipo de programa para poder contrarrestar el emocionalismo de la familia extendida que tengo en mis células y necesito integrarlo.

La neutralidad es difícil cuando todo el emocionalismo contenido en tu ser sale sólo por ver un programa de televisión, cuando eres consciente del proceso que se está poniendo en marcha, cuando estás experimentando estas emociones muy intensamente y tienes que integrarlas al mismo tiempo.

Gracias por tus "Palabras"

Gracias Sandra

Jacinthe, Quebec


Buen dia, Jacinthe,

Lo primero que hay que tener en cuenta es que la emoción es perfecta si nos permite recuperar nuestras energías pre-personales difractadas y conocernos mejor... es decir, expandirnos en nuestra psique.

En este contexto, encuentro que la expresión "neutralidad emocional" es peligrosa, porque limita con el concepto de cortarnos a nosotros mismos de nuestros sentimientos, de lo que somos. Lo importante es dejar que la emoción fluya en sí misma, como el agua de un río. Deje que fluya a través de nosotros, sin pensarlo, sin juzgarlo... sólo déjelo pasar. Lo expresas bien viviéndolo como lo haces. Entonces el ego no se vuelve más neutro o más frío, sino más cercano a sí mismo. Podemos hablar de inteligencia emocional, centricidad... porque el ego sabe lo que pasa. Sabe que hay una integración de los recuerdos. También sabe que los recuerdos que surgen gradualmente le devuelven, y cada vez más, a sus recuerdos solares, es decir, al origen de su conciencia prepersonal. Un punto de referencia interesante es el siguiente: sabemos que la emoción nos acerca a lo que somos y a lo que es el otro cuando permanecemos en el eje de nuestra Voluntad, nuestra Inteligencia y nuestro Amor. Por lo tanto, no hay ningún desequilibrio o brecha en la integración de la energía de la emoción en nuestros cuerpos, de ahí nuestra continua fluidez y centralidad.

La emocionalidad es el aspecto que debe ser cuidadosamente monitoreado. Ocurre cuando la emoción no puede ser soportada por el ego; es la energía de la emoción la que no está integrada por el ego. Así es recuperado por entidades que engañan al ego a través del pensamiento. La emocionalidad genera comportamientos de exageración, impaciencia hacia los demás, manipulación, dominación, vergüenza, culpa, condescendencia, arrogancia, cierre, celos, etc. Esto es lo que debe ser observado de cerca. Y, por supuesto, la neutralidad también debe ser monitoreada cuando se convierte en sinónimo de cierre a la emoción, cierre a uno mismo y a los demás.

Para encontrarse en todo esto, el ego debe saber que el pensamiento viene de otra parte, y también, que nunca debe pensar (o entrar en monólogo) con sus pensamientos cuando surge una emoción. Si siente la necesidad, debe más bien entrar en comunicación con el origen de sus pensamientos, o con su espíritu, para comprender la realidad de la misma. Por supuesto, durante este proceso, no debe aislarse de lo que siente; sus sentimientos son su brújula interior y el eje de su centralidad. Este equilibrio vibratorio que lo caracteriza es lo que le permite buscar respuestas a lo que está experimentando. Si está atrapado, le dará un valor positivo o negativo a una forma, lo que lo alejará de su conocimiento interno. Entonces entrará en el egregor de la creencia y vivirá ilusiones, que lo velarán de parte de la realidad de su destino. Entonces realizará actos que serán el fruto de su incapacidad para mantener sus energías solares.

En conclusión, la vida del ego en evolución no se caracteriza por la neutralidad, sino por la fluidez en la contención (o no-difracción) de sus energías. El objetivo del ego no debe ser la neutralidad, sino la capacidad de habitarse totalmente a sí mismo, de apoyar sus emociones, de vivir sus energías prepersonales, sean cuales sean las circunstancias. Este es el camino a la conciencia expansiva del ego que se convierte en multidimensional.

¡Con gusto!

— Sandra Vimont, 2 de enero de 2019