Las energías prepersonales en las mujeres

archange

¡Hola Sandra!

¡Espero que estés bien! Me gustaría conocer su punto de vista sobre la pregunta: "¿Cómo puede manifestarse la energía del espíritu de una mujer en la vida cotidiana? ». No siento que en las corrientes feministas o cuando las mujeres denuncian la violencia de todo tipo que sufren, se liberen de la dominación. Siento un gran sufrimiento, tanto cuando las mujeres se vuelven contra los hombres como cuando soportan ser dominadas. Entonces, ¿cómo puede manifestarse concretamente el espíritu de la mujer y cómo puede denunciar en la sociedad actual lo que ella sufre sabiendo que el hombre también sufre? Todas las estructuras establecidas a nivel material parecen estar diseñadas para alimentar las divisiones y la dualidad. Entonces, ¿cómo podemos hablar de todo esto de forma codificada? Acabo de recibir: "Todos los eventos que se le presentan, todos los enfrentamientos que se le traen, deben servir para que la mujer defina quién es, delante del otro y con el otro", ¿puede explicarlo? Lo que quiero decir es que parece difícil para el ego encarnado aquí reconciliar en sí mismo, la energía del Espíritu Y la energía del Espíritu universal cada día. ¡Gracias por su lectura y sus respuestas! Espero que sus actividades vayan bien, guardo un recuerdo muy bonito de cuando le conocí el pasado octubre en Francia. ¡Buenos días!

Claire (Francia)


Hola, Claire,

Gracias por esas preguntas tan delicadas.

La manifestación de la energía del espíritu de una mujer en su vida diaria debe combinarse con la manifestación de su Espíritu Universal para que haya Inteligencia en su vida, pero también Amor. La manifestación del espíritu en el ego de la mujer le permite proteger su identidad frente a cualquier forma de dominación, ya sea que esta dominación provenga de lo Invisible o de otros (y por lo tanto de lo Invisible a través de otros). La manifestación del Espíritu Universal en el ego de la mujer debe permitirle no salpicar al otro y tenerlo en cuenta en el proceso de elevación de su conciencia hacia una mayor unidad con el otro (principio del Amor). Por lo tanto, debe ser capaz de denunciar por comunicación mental o telepatía mental cualquier forma de dominación de lo Invisible sobre sí misma, pero también sobre el otro, es decir, debe ser capaz de denunciar cualquier manipulación oculta que haga que su vínculo con el otro no sea fluido.

La mujer, se la llame feminista o no, nunca debe culpar al hombre que ha sido dominado por el Invisible por dominarla. Más bien, debe ir por el cuadro general: debe saber que ha sido dominada para poder, un día, entrar en la ira de su espíritu... para eventualmente entrar en la energía de fusión con su espíritu. Una vez integrada esta realidad, busca rodearse de aliados (su pareja o sus amigos) cuya relación se basa en la transparencia, la escucha, la fluidez y el intercambio de iguales. Cabe señalar que toda relación que se base únicamente en la inteligencia del espíritu tiene un defecto importante, a saber, el de no tener en cuenta a la otra. Entonces se hace fácil para tales egos salpicar a otros, culparlos, juzgarlos, faltarles el respeto, buscar el conflicto... en lugar de vivir en la fluidez del Espíritu con ellos. Este contexto de vida obviamente retrasa la fusión del ego con el Espíritu universal, ya que el individuo sólo tiene ojos para sí mismo y para las creencias que sostiene. Se dirá que tal ego está imbuido de orgullo y narcisismo, ya que no integra la realidad de su luz supramental. Esta realidad expone una forma de difracción de la energía del principio del Amor Universal, al igual que el ego que está sujeto o sumiso a lo Invisible por amor a lo que parece ser más grande que él mismo.

La mujer que se vuelve contra el Invisible para denunciar lo que está experimentando cambiará sus cuerpos sutiles, y eventualmente su vida. Ya no sufrirá psicológicamente por los códigos de la sociedad, porque creará sus propios éteres de vida, libres de toda mentira. Si experimenta tensiones, éstas le servirán para ir más lejos en su lucha contra lo Invisible para poder imponer la realidad de bienestar a la que tiene derecho. De hecho, todo lo que vive debe servirle para definirse dentro de la expansión de la conciencia que la caracteriza. Al prestar atención al otro en el proceso de expansión de su conciencia, permanecerá dentro del radio de su Espíritu Universal, lo que asegurará que no genere nuevos karmas, que no cree nuevas líneas de tiempo que algún día tendrá que reintegrar a su realidad.

De hecho, es un trabajo diario para mantener el equilibrio entre el ego, el Espíritu y el Espíritu Universal... entre la Voluntad, la Inteligencia y el Amor. La delicadeza de este equilibrio se basa en la capacidad de la mujer de permanecer en el centro de este triángulo, en medio de estos tres polos. Esta centricidad traza entonces la fina línea sobre la que se hace posible la realidad de una sola realidad, la de la no-difracción y la ausencia de libre albedrío.

¡Con gusto!

— Sandra Vimont, 7 de mayo de 2019