La responsabilidad de cada uno de los cónyuges hacia el otro

archange

Hola, Sandra Vimont,

Le agradezco el trabajo vital que hace. Estoy aquí para pedirle que arroje algo de luz sobre un tema importante. Es la responsabilidad de cada uno de los cónyuges hacia el otro en la vida de la pareja kármica.

Gracias Sandra, ¡hasta pronto!

Maxime (Burkina Faso)


Hola, Maxime,

En el contexto de la pareja kármica, la responsabilidad de cada uno de los cónyuges para con el otro reside en su voluntad de respetarse mutuamente en la medida de lo posible. Este respeto implica honestidad hacia uno mismo y hacia el otro, capacidad de escuchar, voluntad de comprender al otro, disposición a cuestionarse a sí mismo, apertura y capacidad de proyectarse "en las botas del otro". En pocas palabras, el sentido común debe prevalecer para que la relación sea sana y auténtica. Sin este fundamento, la pareja ya está fundamentalmente extinta o muerta, incluso si existe en la forma.

Si la pareja kármica se vive entre dos individuos que se encuentran en un proceso de expansión de la conciencia, nos veríamos obligados a añadir que cada uno debe lograr integrar la realidad de que el pensamiento proviene de otro lugar que no sea su ego, lo que permite a cada uno ordenar sus pensamientos. Al hacerlo, los dos egos pueden trabajar para cerrar la puerta a las interferencias astrales o surmentales que querrían perturbar su psique y también la relación. Por lo tanto, las dos personas pueden trabajar juntas contra las interferencias que querrían molestarse mutuamente. Para lograrlo, cada ego debe tener cuidado de no creer sus pensamientos, sino más bien desarrollar el discernimiento necesario para saber qué debe ser rechazado y qué debe ser actualizado. Por lo tanto, hay que hacer un aprendizaje: censurar los pensamientos que no permiten que la energía de la Inteligencia y el Amor fluya sin problemas en la pareja.

En el caso de una pareja kármica que no se encuentra en un proceso de expansión de la conciencia, la responsabilidad de cada ego se enmarca principalmente en los valores personales o en las normas de la sociedad, ya sean judiciales o religiosas. Son estos valores o leyes los que ayudarán al ego a censurarse a sí mismo frente a cualquier comportamiento aberrante hacia el otro. Y si hay un abuso grave del ego, las autoridades judiciales están ahí para supervisar y manejar la situación. No hace falta decir que el sistema de justicia está dirigido por seres humanos que también pueden ser manipulados por sus pensamientos, de ahí los posibles errores o aberraciones. Inevitablemente, la pareja planetaria, así como cada ego que no soporta la realidad de quién es (su energía prepersonal), está sujeta a la ley de lo posible, que se implementa a través de la programación del alma de cada uno. Esta ley de posibilidades es lo que abre la puerta a un comportamiento aberrante (comportamiento en el que hay difracción) en el ego.

Finalmente, mientras el ego no esté entero o integral en su conciencia, es probable que sea víctima de las fuerzas descendentes que tratarán de manipular su mente. Al no ser consciente de esta realidad, el ego transgrede continuamente las leyes cósmicas frente a la realidad de quién es el otro. Cósmicamente hablando, este ego no es culpable de sufrir una dominación oculta en su mente porque no es consciente de ello... pero legalmente hablando (o planetariamente hablando), es responsable de las consecuencias de sus palabras y acciones. Depende de cada ego tener la voluntad de salir del yugo de las fuerzas mentirosas para poner su psique y su vida en orden.

Cuando el ego integre la totalidad de su luz prepersonal, ya no estará atrapado en su psique y ya no se inclinará a creer y actualizar falsos pensamientos. Entonces podrá vivir una relación de pareja perfectamente alineada con su fluidez multidimensional de la vida.

¡Con gusto!

— Sandra Vimont, 14 de agosto de 2019