La lealtad en la pareja

archange

Hola,

La fidelidad de los sentimientos por una sola pareja me parece como poner a una persona en una jaula y frustrarla; tengo la sensación (...) de que la estructura pareja-familia-matrimonio-fidelidad está ahí para mantener lo sagrado femenino y masculino con una correa, todo eso carece de libertad. Me gustaría tener su opinión sobre este tema, y gracias de nuevo.

Que tenga un buen día.

Audrey (Francia)


Hola, Audrey,

Intentaré darle una respuesta simple, a modo de ejemplo. ¿Te has enamorada alguna vez? ¿O se ha enamorada, como dirán algunos? ¿Ese amor que supera todo lo demás? ¿Como el deseo de estar con el otro para siempre, más allá del tiempo, hasta la eternidad? En este contexto de amor, ciertamente no querrías dejar el contexto de la pareja, es decir, la unión del yin (de la mujer) y el yang (del hombre). Amas al hombre que hace girar tu corazón, y quieres compartir tu vida y tu intimidad con él. No experimentas ninguna tensión delante de él. No hay frustración. Sólo un deseo de unión, belleza y fusión sagrada. No podrías considerar compartir esta unión con un tercero sin frustrar o socavar la energía que te une. Estás entonces en la realidad de la pareja, en su expresión más sublime. Como el símbolo del yin y el yang. Como los dos polos de un imán que se atraen incansablemente. Como un vals cósmico de sus corazones que hace cantar a las estrellas del cosmos. Entonces se hace vibrar un éter similar a lo que se experimentó en el plano supramental, antes de caer en la materia: la esencia del yin y el yang unificada en una esfera cósmica y solar. La perfección. Lo sublime.

El tiempo pasa... los meses y los años pasan... ¿pero qué pasó en su relación? ¿Dónde se ha ido este fuego de amor? Parece haber cedido al hábito, a lo no dicho, a la fatiga, a las heridas, al cansancio, a la traición, a la soledad, a la manipulación, a la dominación, a la opacidad, a la falsa seguridad... El amor vibrante se ha dormido. Entonces empiezas a mirar a otros hombres... para darte cuenta de que sientes en ti a la mujer que quiere renacer. Otros hombres te hacen sentir ligera de nuevo; quieres recuperar tu feminidad dormida. Te dices a ti mismo que tienes derecho a liberarte de tu fiel unión, que se ha convertido en una cadena demasiado pesada para llevarla. Necesitas recuperar este sentimiento de existir frente al hombre, porque lo has perdido. Las tensiones internas te asaltan.

Así que la pregunta fundamental a explorar se convierte en esto: ¿qué pasó entre tu momento inicial de amor y tu sentimiento de estar enjaulado? La respuesta es simple... fuiste víctima de la difracción del Amor desde el plano supramental, que cristalizó en formas falsas en el aura de tu pareja. En otras palabras, no han sido capaces de mantener, a diario, esta vibración que animó y energizó a su pareja. Esto fue a menudo debido a la difícil comunicación, que tuvo el efecto de cortar o dividir la energía entre ustedes. Como cuando evitaste hablar para no experimentar una decepción. Cuando tenías miedo de revelarte, por temor a exponer tu vulnerabilidad. Cuando estabas culpando a tu cónyuge, en lugar de ver cómo tus espíritus te iniciaban para entenderte mejor. Cuando no escuchó, pero le impuso sus creencias. Cuando le pones el peso de tu día, en lugar de preguntarle cómo le iba. Cuando no te tomaste el tiempo de entrar en sus éteres de la vida para tocar su sensibilidad. Cuando creabas escenarios en tu cabeza en lugar de escucharle. Cuando querías barrer una situación difícil bajo la alfombra, en lugar de hablar con él sobre ella. Cuando lo humillas. Cuando dejaste de ver su belleza. Cuando fallaste en amarla de verdad.

Entonces el amor se duerme... y sientes que será mejor en otro lugar... porque ese "otro lugar" tiene esa capacidad de despertar el fuego del amor dentro de ti, el fuego que se ha dormido entre tú y tu pareja.

Así que tienes que empezar por abordar tu falta de transparencia, tu dificultad para revelarte, para comunicarte, para ser sincero. Necesitas explorar tus mecanismos de escape psicológico. La pareja es el lugar perfecto para tener un retorno de lo que eres. Es tu espejo. Si quieres un hombre de verdad, tienes que ser de verdad tambien. Si quieres un hombre que te apoye al 100%, tienes que ser capaz de apoyar a ese hombre al 100% también. Si quieres un hombre que se comunique bien, tienes que estar dispuesto a expresarte con autenticidad también.

Si quieres muchos hombres, es porque buscas en el otro lo que aún no has encontrado en ti misma. Estás huyendo de tu ser, de tu profunda soledad. No te atreves a revelarte, el compromiso te asusta. Tienes miedo de entregarte, de que te hagan daño. Necesitas sentirte vivo porque no vibras hacia ti mismo. Vibras en la superficie, en el superficial. No lo eres, quieres hacer demasiado.

Y si vuestra unión se rompe, os corresponde a vosotros conocerla y hacerla renacer con amor, transparencia y compasión, o bien cultivar vuestro jardín interior para ver un día germinar allí la semilla de un amor... con el hombre con el que podéis ser auténtica, bella y enteramente mujer. Entonces podrás unirte eternamente con aquel con quien lo querrás todo, sin sufrir ninguna difracción de tu Amor.

¡Con gusto!

— Sandra Vimont, 11 de diciembre de 2019