La culpa

archange

Hola Sandra,

¿Podría arrojar algo de luz sobre la "culpa" generada por la difracción sobre las encarnaciones. Esta culpa induce al resentimiento, a la autoflagelación y a una forma de compensación que le da todo al otro, es su cubo de basura psíquica, etc. y a olvidarse de uno mismo.

Integrar el principio del Amor, ¿no es también sentir el amor de uno mismo, estar en total aceptación/reconciliación con la propia vida?

A menudo el amor que siento me sofoca a nivel de mi corazón sin que me sienta reconciliado por todo eso... Y el equilibrio de poder no parece ser suficiente.

Gracias por su respuesta. Calurosamente,

Claudine


Hola, Claudine,

La culpa proviene de la dificultad que tiene el ego de buena fe para extraerse de la ilusión de que decide los eventos de su vida, y de la impresión de que decide los eventos subsiguientes. En este contexto, cuando las cosas van mal o hay abusos, él se encarga de ello. Por lo tanto, no está suficientemente asentado en la realidad de que los eventos se rigen a nivel de su Espíritu. Visto desde otro ángulo, atribuye una falta a su ego, en lugar de enfrentarse a su Espíritu cuando la vida le crea tensiones. Por lo tanto, debe aprender a desafiar las oposiciones que experimenta en el diálogo con su Espíritu, en lugar de aceptar soportar la carga de la culpa. Inevitablemente, el Espíritu quiere que el ego se apropie del fuego de su ira cuando está bajo estrés, en lugar de difractar o perder esta energía convirtiéndola en odio (incluyendo la culpa, la autoflagelación, etc.). Esto permite al ego construir su doble etérico en el plano surmental.

Un aspecto que se esconde un poco detrás de la culpa es que el ego tiene una visión de lo que debe ser, en términos de perfección frente a los demás (ejemplo: no llegar tarde a una comida familiar). Esta visión de la perfección frente a sus semejantes proviene del Espíritu Universal. Aparece así una discrepancia entre la visión del Espíritu universal y el acontecimiento de oposición generado por el espíritu en el ego (ejemplo: un accidente de tráfico, de ahí un importante retraso en la comida familiar). Esta contradicción se convierte en la punta de lanza del ego, es decir, el detonante del equilibrio de poder del ego en relación con su espíritu. El estado del ego, mientras que su visión de la realidad es la que debe prevalecer y su Espíritu debe ajustarse. Por supuesto, una vez más, es esta contestación la que hace que el ego construya su doble, y que también lo acerca gradualmente a lo real de la visión de su Espíritu y Amor universal, de ahí su armoniosa relación con los demás.

Incuestionablemente, todos los pensamientos de culpabilidad existen para ser impugnados, y no para ser creídos. Cuando el ego se apropia de estos pensamientos, perpetúa su existencia en su vida cristalizando bloqueos en sus diversos cuerpos. No creer en los pensamientos de culpabilidad no implica negar los hechos, ni tampoco implica que uno deba retirarse del simple sentido común, ni que deba escapar del respeto al prójimo, sino que debe ser indulgente, es decir, que lo posible se hizo en el contexto que estaba allí. Mantener una relación respetuosa con el otro se convierte así en algo fácil, como un perdón que no lleva el peso de la culpa, sino que está imbuido de empatía y respeto. Es un perdón inteligente que se ofrece por respeto y amor al otro. Sin ninguna cadena kármica. Este proceso en última instancia permite al ego reconocer cómo el evento difícil o restrictivo le ha permitido crecer en la conciencia de sí mismo y del otro... crecer en Inteligencia y Amor.

Para entender la totalidad de la mentira oculta ligada a la culpa, ayuda al ego a integrar la Ley de Posibilidades. Desde el punto de vista del ego, la Ley de Posibilidades implica que tendrá que vivir todas las posibilidades de su programación en diferentes líneas de tiempo para integrar sus premisas, y luego hacer converger estas posibilidades hacia una línea de tiempo común. Por ejemplo, un acontecimiento trágico ocurre en una línea temporal, pero no ocurre en otra línea temporal paralela. Las dos experiencias son así experimentadas por el ego, que se duplica en dos espacios de tiempo diferentes. En un futuro lejano (a veces en una reencarnación posterior), el ego que ha avanzado en la conciencia verá converger estas dos líneas temporales, lo que significa que habrá aumentado su capacidad de contener su energía prepersonal (habrá integrado la experiencia en todas sus posibles variantes, de modo que ya no vibre con la culpa). Podemos afirmar, en resumen, que cualquier posibilidad concebible tendrá que ocurrir, en una línea de tiempo u otra, para integrar la culpa... de ahí la importancia de pasar por el evento presente sin difracción, sin escape psicológico del ego. Lo importante es que el individuo permanezca de buena fe y que haga lo mejor que pueda en todo momento, lo que le ayudará a desprenderse del peso y la responsabilidad de los acontecimientos, y por lo tanto de la culpa.

Hay que tener en cuenta que aunque haga lo mejor que pueda, el ego no siempre tiene la capacidad energética para actuar sin difractar sus energías prepersonales. En resumen, no siempre tiene la capacidad de manejar su vida de manera inteligente y creativa. Su visión de la vida se polariza; pierde la visión global. Así, cuando ve que los acontecimientos se vuelven agrios, se siente culpable porque no supo manejar el evento perfectamente. Pero debe ser paciente consigo mismo, porque si no fue capaz de manejar bien su energía en el evento, debe saber que podrá hacerlo mejor la próxima vez.

Uno puede dar un pequeño paso más... El ego a veces siente que está ligado a un evento que lo constriñe enormemente... pero no tiene las herramientas, el tiempo o la posibilidad de cambiar nada. Es como una forma que debe ser vivida y cruzada, sin poder salir de ella (ejemplo: la obligación de permanecer en una pareja problemática durante un cierto período de tiempo, debido a una limitación de la vivienda u otra). El ego debe entonces soportar la vulnerabilidad de una experiencia que no eligió, pero que fue elegida por él para permitirle tener una medida de su capacidad de permanecer en equilibrio, a pesar del contexto iniciático por el que ha pasado. Por lo tanto, no debe sentirse culpable de nada, sino que debe avanzar paso a paso manteniendo su equilibrio psicológico, es decir, su Inteligencia y su Amor, sin tropezar, sin vacilar. Entonces se une totalmente a su destino, es decir que ya no está huyendo de las experiencias que debe vivir para llegar a ser integral en la conciencia. Se convierte en la aceptación o la reconciliación con la realidad de su vida, porque llega a su voluntad de vida en el nivel material. Así, acoge la vulnerabilidad de lo real que no es él quien decide - por lo tanto, es totalmente consciente de la ausencia de libre albedrío - porque vibra con la energía de la Fuente que se manifiesta a través de él. Camina por el camino que se le abre sin difractar, aunque sea difícil. Sin duda, es en oposición y limitación que el ego tiene una medida de su capacidad para soportar sus energías cósmicas. Es por lo tanto en este contexto de vulnerabilidad/aceptación/reconciliación que el ego puede estar en perfecto equilibrio en su Inteligencia y en su Amor.

Finalmente, muchas personas que evolucionan en la conciencia experimentan síntomas físicos y energéticos, como el que mencionaste (una asfixia u opresión a nivel del corazón). El equilibrio de poder se convierte en una pista interesante, pero se vuelve relevante saber que esta asfixia a menudo resulta de un bloqueo de energía en el chakra. A veces es el signo de una Kundalini que quiere ascender y está restringida. Otras veces es el cuerpo el que dice que hay bloqueos y que hay que ajustar las cosas en la vida del ego. En aquellos que vienen esta opresión esporádicamente, esta opresión puede convertirse en una señal del cuerpo para decir que algo no es fluido en el evento. Visualizar una energía que fluye bien, suavemente, libremente, sin forzar, es una opción que puede ser un punto de partida interesante. Otra opción es entrar en esta asfixia para escuchar lo que el cuerpo quiere expresar. Podrían revelarse importantes revelaciones.

Con gusto,

— Sandra Vimont, 18 de diciembre de 2019