Entendiendo el perdón

archange

Hola Sandra,

¿Podría hablarnos sobre el perdón?

El Curso Milagroso y el Método Ho Hoponopono proponen el perdón como fuente de liberación... ¿Está bien? ¿Y qué deberíamos perdonarnos?

Régine


Hola, Regine,

El perdón es perfecto en la medida en que se pronuncia por respeto o amor, y no por sumisión o culpa. Por ejemplo, podemos pedir perdón (o disculparnos) por llegar tarde a una cita debido a una circunstancia particular fuera de nuestro control. Sabiendo que nuestra espiritu está en el origen del evento opositor (por ejemplo, el exceso de tráfico, el accidente de tráfico, etc.), podemos hacer un balance de poder con nuestra espiritu para liberarnos de la tensión del evento que nos atraviesa (la cena tardía), lo que nos permite canalizar nuestra ira sin difractarla (y esto sirve para crear nuestro doble). Pedir disculpas muestra así a la otra persona que nuestra intención era buena, pero que las circunstancias hicieron que las cosas ocurrieran de manera diferente; es por lo tanto una forma de amor que ofrecemos a la otra persona. Estar de buena fe es suficiente para evitar tener que soportar la carga de la culpa ante el evento de la oposición.

Además, disculparse es mucho más hermoso y verdadero que tratar de justificarse, que jugar con las palabras para crear ambigüedad frente a la realidad, que huir del intercambio transparente y honesto, que tratar de convencer al otro de algo irreal. El ego que tiene miedo de perder la cara no puede ser real porque niega su propia luz delante de sí mismo y delante del otro. Una verdadera relación con el otro viene a través del amor por el otro, y este amor es siempre transparente... de lo contrario este amor no es real.

También podemos perdonarnos por lo que hemos hecho en el pasado, porque hemos hecho lo mejor con la conciencia que teníamos en ese momento. ¡Claramente, esto es mejor que pensar en los errores del pasado durante años! Rumiar sobre el pasado es una interferencia astral, y el ego debe ser capaz de ponerle fin. Entre otras cosas, exigiendo que tales pensamientos se detengan. Brevemente, el ego tiene que arreglar sus asuntos y su pasado, y luego tiene que dejar de aceptar pensamientos relacionados con el asunto que se arregla.

Perdonar a una persona, o aceptar el perdón de una persona, no hace falta decir... si la persona actúa de buena fe y su comportamiento no implica alguna forma de manipulación vampírica o narcisista. Porque obviamente, algunas personas piden perdón, pero inmediatamente comienzan el comportamiento aberrante de nuevo. Obviamente, si la persona está sujeta a entidades, podemos amar lo real en ella, sin amar las entidades con las que se identifica. Sin embargo, es una buena idea ser conscientes de nuestro umbral de tolerancia y saber cómo establecer un límite para protegernos del abuso.

— Sandra Vimont, 8 de febrero de 2020